Trucos para un selfie perfecto
Hoy en día, al hablar de fotografía, rápidamente viene a la cabeza la palabra selfie. Y es que se ha convertido en todo un fenómeno, que se ha apoyado en la incorporación de grandes avances tecnológicos en los dispositivos móviles para contar con cámaras que tomen imágenes con un resultado casi como el de un profesional. A pesar de ello, capturar este tipo de foto no siempre es fácil y todavía hay muchas personas a las que se les resiste. ¿Cómo puede hacerse? Aquí te damos los trucos que mejor funcionan para salir favorecido y hacer el selfie perfecto.

Pasos previos

A la hora de hacer un selfie hay que tener en cuenta que tan importante es la preparación como el momento de su captura. De esta manera, el primer paso es hacer una buena elección del look o estilismo que se va a lucir en la imagen con el fin de estar más favorecido.

Otro aspecto a tener en cuenta es el lugar en el que se va a hacer la foto. La elección debe ser también correcta para conseguir un buen resultado. Siempre es conveniente apostar por espacios que tengan la iluminación adecuada y la luz suficiente. Cuidado con la exposición directa a los rayos del sol y con aquellos entornos más oscuros que pueden requerir el uso de flash, lo que no es recomendable cuando no se tiene un gran manejo de esta técnica.

Aparte de estos aspectos, también hay que elegir bien el fondo de la fotografía y que combine con el look que vamos a lucir para crear el efecto que se desee, ya sea un contraste, una total armonía…

Captura

Una vez que se han dado estos pasos, llega el momento de hacer la foto. Y aparece el primer problema. Hay que sujetar el dispositivo móvil o bien el palo de selfie. Aquí hay que tener cuidado con la posición del brazo porque puede convertirse en el centro de la foto y aparecer con grandes dimensiones. Siempre que se pueda no es conveniente que se vea en la imagen que se está sujetando el móvil. Para ello, por ejemplo, se puede hacer uso del temporizador para que dé tiempo de colocar el terminal –puedes ayudarte de un soporte– y adoptar la pose, que siempre debe ser lo más natural posible. Además, al haber más distancia que la del brazo o palo, se sale mejor.

Trucos para un selfie perfecto
Otro dato que hay que tener en cuenta es que muchas veces se hace el selfie con la cámara principal porque es más fácil visualizarse. Sin embargo, no hay que olvidarse de que la cámara trasera suele tener mejores prestaciones y, por lo tanto, aumenta el éxito de salir mejor en la foto.

Cuando se va a capturar el selfie también se debe tener en cuenta el ángulo para encontrar el mejor de la persona para lo que se debe girar el objetivo hasta que se consiga. No hay que olvidarse de que la cámara siempre tiene que quedar por encima del rostro.

En general, una buena postura se logra poniéndose de perfil, pero con un leve giro de la cara en 3/4. La vista no tiene que fijarse en la cámara, siendo mejor mirar hacia una de sus esquinas. Y, si todavía no logras salir bien, prueba otro truco: cierra los ojos, cuenta hasta tres y ábrelos en el momento del disparo. Así se consigue una mirada más expresiva y fresca.

Y, sobre todo, hay que tener paciencia porque todo es cuestión de práctica. Y aquí va un último consejo: es conveniente sacar muchas fotografías para que se pueda elegir la mejor de entre todas ellas.

Efectos

A muchos selfies se les añaden filtros o se les aplican efectos. En este caso, también hay que tener cuidado, sobre todo, con el ojo de pez que suele ser poco favorecedor para estos casos. Con los filtros, también cautela. Nunca conviene abusar para que no quede artificial.