Trucos para hacer un buen bokeh
Hacer fotos más creativas o con algún efecto suele ser complicado cuando se es principiante y todavía no se tienen muchos conocimientos o práctica a la hora de capturar fotografías. Además, es habitual que las fotos con bokeh suelan llamar la atención porque son bastante interesantes, si bien inicialmente parecen complejas de hacer. Y la verdad es que todo tiene su truco y su práctica, aunque tampoco es imposible hacerlo cuando se es principiante. Aquí vamos a comentar los pasos que se tienen que seguir para conseguir buenos resultados sin complicarse demasiado la vida.

El proceso

Lo primero que hay que aclarar es qué es el bokeh. Este efecto puede definirse de forma muy clara al ver o pensar en fotos en las que la persona o un objeto están muy bien enfocados y el resto de la escena, normalmente el fondo, está desenfocado, pero la imagen que se tiene como resultado es bella y está cuidada estéticamente.

Esta función está incorporada como un modo en muchas cámaras de fotos compactas y en las de los smartphones y tabletas, aunque es mucho más creativo y se consiguen mejores resultados si el fotógrafo toma el control y opta por captar este tipo de imagen con una réflex digital.

Como en toda foto, una de las claves está en el objetivo que se emplee, siendo recomendable todos aquellos que se caracterizan por tener una gran apertura de diafragma.

Trucos para hacer un buen bokeh
Una vez se tiene el equipo, se puede comenzar por colocar la lente elegida en la cámara para, a continuación, ir al dial de modos para marcar el denominado modo semimanual, fijándote en elegir la prioridad de apertura.

Cuando ya se está con este modo, el siguiente paso es cambiar el valor de la apertura al número que sea lo más reducido posible. Luego, hay que colocar la cámara sobre un trípode, que siempre es recomendable para este tipo de fotografía con el fin de poder enfocar mejor y con más estabilidad.

Escena

Además de la cámara, para conseguir un buen efecto bokeh también hay que trabajarse la escena, comenzando por el fondo de la fotografía. De este modo, hay que colocar los elementos que se desee en horizontal o vertical, colgados… Mucha gente opta por luces, pero puede hacerse con plantas, flores…

No hay que olvidarse de que siempre se debe intentar que haya la máxima distancia posible con el sujeto u objeto que se vaya a fotografiar y que estará perfectamente enfocado. Pero este enfoque perfecto no debe confundirse con que esté bien centrado dentro del cuadro de la imagen, sino que es preferible que tienda hacia un lado de la foto, quedando el resto de la escena al lado contrario para que no se tape y se pueda observar mejor el efecto bokeh. Así ya solo queda enfocar a la persona u objeto y disparar.

Este sencillo truco permite hacer también diferentes creaciones y composiciones fotográficas fáciles, aunque para ello quizá se necesita haber probado más y tener un poco más de experiencia. No obstante, como paso previo, es más que suficiente para dar los primeros pasos y conseguir buenos resultados con el efecto bokeh.