Consejos para fotografiar la Luna
Muchos amantes de la fotografía saben que la Luna les brinda una oportunidad única. Sin embargo, hay que saber fotografiarla para sacarle el máximo partido a su belleza, que por cierto no es poca. Hacerlo es más complicado de lo que parece, pues hay que clavar la exposición para que no se vea la típica bola blanca que no tiene detalles. Para que eso no pase lo que hay que hacer es encontrar el tiempo de exposición y la apertura del diafragma ideales.

Los ajustes que hay que utilizar deben ser los mismos que se utilizan durante el día. Muchas veces se piensa que es mejor utilizar los típicos de la noche, pero no es así. Según Pixiq, una página web en la que se publican interesantes consejos sobre fotografía, hay que utilizar una ISO 100, un tiempo de exposición de 1/100 y una apertura de F/16.

Hay que decantarse por la medición puntual, no por la matricial. Esta última se encarga de promediar la luz general de la escena, por lo que el resultado puede ser engañoso porque las fotos de la Luna se hacen casi siempre de noche. Entre el enfoque automático y el manual lo mejor es decantarse por el segundo apuntando al infinito. Si por lo que sea ves que no te aclaras mucho, puedes utilizar el autoenfoque y enfocar algo que esté muy lejos.

Lo ideal es utilizar un teleobjetivo que llegue a los 200 o 300 milímetros como mínimo. Si es más mejor. Por esta misma razón va de maravilla utilizar un trípode y hacer todo lo posible para minimizar cualquier vibración con un disparador remoto.

Si además de la Luna hay otros objetos, ten en cuenta que es imposible que todos aparezcan bien expuestos. La típica imagen en la que aparece la Luna de fondo en una ciudad que se ve perfecta no es real, se trata de una composición creada con un programa de edición.

Consejos para fotografiar la Luna

El mejor momento para fotografiar la Luna

– Si vives en el hemisferio norte debes saber que la Luna está más cerca en invierno. Si por el contrario vives en el hemisferio sur, está más cerca en verano. También hay que tener en cuenta las fases de apogeo y perigeo de la Luna. En apogeo la Luna se encuentra muy lejos de la Tierra, mientras que en perigeo es cuando se encuentra más cerca. Las diferencias pueden llegar a ser del 20% en cuanto a luminosidad y del 2% en cuanto a tamaño.

Por último, deciros que es mejor fotografíar la Luna cuando está en cuarto creciente o menguante. ¿Por qué? Simplemente porque en fase de Luna llena la incidencia de la luz del Sol es más plana y los detalles de la superficie lunar se aprecian menos.